Ya sé que te gusta ver series y películas en español. Como sabes, yo soy una adicta de Netflix, así que te entiendo perfectamente. Pero ¿ves también a veces programas de la televisión española? Por ejemplo, un programa de entrevistas, un concurso o un “reality”. Estos pueden ser algo más complicados porque es un lenguaje aún más natural. Ahí no hay ensayos. Es el lenguaje de la calle. Es lo más parecido a cómo hablan los españoles.

 

¿Alguna vez te has preguntado por qué es tan complicado entender lo que dicen en programas de ese tipo? Tienes un vocabulario bastante amplio. También conoces los fundamentos de la gramática española. Así que, ¿cuál es el problema? Déjame decirte que esto le ocurre a todos los que aprendemos un nuevo idioma. Llegamos a un punto en el que entendemos mucho y podemos comunicarnos de forma bastante efectiva, pero falta todavía mucho para hablar sin pensar.

 

No hay un solo motivo. No hay un secreto que te pueda contar para que después de leer este artículo llegues a la fluidez más absoluta. Pero hoy te quiero contar una cosa que te puede ser muy útil para entender mejor las entrevistas de la tele y las conversaciones más naturales entre nativos españoles. Algo que si tú lo practicas te va a ayudar a sonar mucho más natural.

 

Si te fijas bien, cuando escuchas cualquier conversación en español, siempre hay palabras que no reconoces a la primera. Esto es normal. Muchas de esas palabras son palabras de relleno. A veces no aportan nada a lo que decimos. Pero muchas veces las usamos para ayudarnos a comunicarnos.

 

Esto no es algo propio de la lengua española. Seguro que en tu lengua materna también utilizas este tipo de palabras. 

Para un momento y piensa cuáles utilizas tú más en tu lengua materna.

 Imagínate hablando con tu hermana, con tu amiga o tu compañera de trabajo.

 

Cuando estamos en plena conversación pueden surgir momentos de silencio por varias razones. Y estas palabras te ayudarán a rellenar esos “vacíos”.

 

Hoy te cuento cuáles son las palabras de relleno que más utilizamos en España. En español las llamamos “muletillas“. Muletilla procede de muleta, que es una especie de bastón con el que nos ayudamos para andar cuando no podemos hacerlo normalmente.

 

Las muletillas no suelen tener ningún significado específico, pero nos ayudan a seguir hablando o a aclarar lo que queremos decir. En muchos casos, nos ayudan a charlar de forma más seguida y, por tanto, natural. Nos dan tiempo para pensar y organizar nuestros pensamientos. A veces, esta es también una forma de pedir la opinión de la otra persona o de llamar su atención.

 

¡Pero cuidado! ¡No utilices muletillas con demasiada frecuencia! Si lo haces constantemente la conversación podría llegar a ser molesta, aburrida, y más difícil de seguir. Las personas que las usan casi en cada frase, generalmente, lo hacen porque no se saben expresar demasiado bien.

 

Solemos usar estas palabras inconscientemente. Sucede automáticamente. Aprende a usarlas de vez en cuando y sonarás menos forzada/o al hablar. Sonarás más “español/a” y menos “turista”.

 

Vamos a ver algunos ejemplos de muletillas españolas. Las más usadas.

 

Escucha el audio.

 

 

– Oye, ¿qué fue lo que pasó el otro día?

– Pues mira, resulta que Julia llegó un poco tarde y María pues se enfadó bastante, la verdad.

– Ya, pero bueno, eso tampoco es para tanto, vamos digo yo.

– Hombre, grave, no es, pero ya sabes el carácter que tiene María, ¿o no?

 

En esta breve conversación aparecen algunas. Pero, si escuchas esto sin saber nada de las muletillas, es probable que solo oigas ruido. Palabras que no significan nada para ti y que solo te hacen más difícil entender lo que se dice.  En cambio, si sabes de antemano que este tipo de palabras puede aparecer, si puedes identificarlas y entiendes lo que indican, todo será mucho más sencillo.

 

Hay diferentes tipos de muletillas. Aunque no pensemos por qué decimos esto o aquello en un momento determinado y cuál es nuestro propósito, sí podemos clasificarlas según su finalidad:

 

1. Atraer y mantener la atención de los demás.

 

Esto… ¿qué te iba a decir?…

Esto… ¿qué te iba a decir?…Ah, eso, que al final sí voy a la fiesta.

 

 

Mira, lo que tienes que hacer es salir más.

 

¿Verdad? / ¿no? / ¿o qué? Así también mostramos un poco de inseguridad y nos preguntamos cuál es la opinión de los demás.

La película ha estado bien, ¿verdad?

 

2. Para evitar interrupciones y poder seguir hablando.

 

Escucha / escúchame un momento

Escucha, te digo que no sé a qué hora tengo que irme.

Calla, calla

Calla, calla, ¿a qué no sabes a quién vi ayer en el bar?

 

 

3. Para ganar tiempo y organizar nuestros pensamientos.

 

Mmm…

Eh…

Esto…

Bueno…

Es decir / O sea / Vamos

Ese es el director de ventas, o sea, mi jefe.

 

Digamos…

Ese autor no me gusta nada, digamos que lo veo algo pedante.

 

De algún modo / Un poco

Y, de algún modo, ese fue el mejor momento del verano.

 

4. Para buscar la comprensión de la otra persona.

 

Ya me entiendes

¿Me explico?

¿Vale? Oirás esto regularmente en conversaciones entre jóvenes. En los peores casos, este es el final de casi todas las frases y ¡eso suena fatal!

Como aquel que dice

No es porque lo diga yo pero

Es un decir.

Digo yo..

Supongo que lo normal es que vayamos juntos, digo yo.

 

 

5. Para expresar sorpresa por algo de forma negativa.

 

Vaya tela

Vaya tela (con) el colegio de mis hijos…

 

 

6. Para expresar una opinión contraria y responder cuando se pida nuestra opinión.

 

Qué quieres que te diga…

Qué quieres que te diga, a mí ese pantalón me parece muy caro.

 

7. Para anunciar ideas o hechos sorprendentes.

 

Imagínate / Fíjate

Imagínate cómo estaría que lo ingresaron directamente en el hospital.

 

Como el que no quiere la cosa…

Y, como el que no quiere la cosa, le pedí su número de teléfono.

 

8. Para concluir una idea o decir adiós.

 

 Bueno/ bien/ ea/ pues nada

A veces algunas muletillas van juntas: Bueno, pues nada, te dejo ya que tengo que recoger a los niños.

 

 

 

Estas palabras de relleno pueden incluso ayudar a mostrar cómo somos, cómo pensamos. Esto se puede hacer voluntaria o involuntariamente. Por ejemplo, si alguien usa casi siempre la misma y muy a menudo, podemos pensar que ha llegado a ser un “tic lingüístico” para esa persona. Hay personas que al final de casi cada frase dicen “¿vale?” o “¿me entiendes?”, y eso, amiga/o mía/o, es insoportable.

 

Y ahora ha llegado el momento de que lo experimentes por ti misma/o. Te voy a mostrar un ejemplo de una entrevista en la televisión española. “El Hormiguero” es un conocido programa de televisión en Antena 3.  

En este fragmento, Pablo Motos, el presentador, entrevista a Luis Fonsi, un cantante de Puerto Rico, a quien conocerás por su superfamosa canción “Despacito”.

En la entrevista hablan de su nueva canción “Échame la culpa” que ya compartí contigo en Facebook. Si te lo perdiste, no pasa nada. Aquí te dejo el vídeo de la canción y el texto de la letra:  

 

VÍDEO y TRANSCRIPCIÓN 

 

Ahora que ya conoces mejor a Luis Fonsi, puedes ver la entrevista de la que te estaba hablando. Mira el video y trata de entender de qué están hablando.

 

 

Mira de nuevo y trata de encontrar muletillas.

Puedes ver y escuchar el fragmento tantas veces como quieras o necesites. Como la conversación es bastante amena y divertida podrás verla muchas veces sin aburrirte.

 

Bien (sí, yo también las uso), ¿qué te ha parecido? ¿Has encontrado algunas más? ¿Has entendido mucho? Entonces ya estás lista/o para escuchar de nuevo mientras lees la transcripción. Lee la Transcripción – Entrevista a Luis Fonsi aquí.

 

  • Anota lo que no has entendido bien y sigue practicando. Si es necesario, escucha de nuevo.
  • ¿Qué muletillas pudiste localizar? Y ¿cuáles no?

 

Conclusión

 

Cuantas menos palabras de relleno necesites para expresarse, mejor. Pero debes conocerlas. Te ayudarán a comprender mejor a los demás (incluso a conocerlos mejor), pero, en ocasiones, también te servirán para expresarte más fácilmente.

 

Si quieres sonar más espontánea/o cuando hablas español, esta es una buena manera. No dudes en usar algunas muletillas de vez en cuando. ¡Pero no demasiadas! No querrás llegar a ser una molestia para los demás, ¿vale? ¿verdad? ¿cierto? ¿entiendes? ………

Si te ha gustado este ejercicio de escucha con el vídeo, ven a nuestro grupo de Facebook HABLA ESPAÑOL COMO LOS ESPAÑOLES y encontrarás otros ejercicios del mismo tipo. Poco a poco conseguirás hablar de forma más natural en español.