Mejora tu español durante tus vacaciones en España

Mejora tu español durante tus vacaciones en España

 

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Cuando viajas, desconectas de tu rutina diaria. Te ayuda a conocerte mejor y a descubrir las cosas y los momentos en los que más disfrutas. Y te da la oportunidad de conectar con gentes y culturas diferentes.

 

Creo que aprender un idioma mientras se conoce el país y su cultura es una manera fantástica de pasarlo bien mientras se aprende. ¿Estás de acuerdo? Viajar te da la oportunidad de comunicarte mejor y adaptarte más fácilmente a tu entorno. Y, con el tiempo*, dudarás menos cuando tomes decisiones. En resumen, tu cerebro siempre te agradecerá que viajes.

 

Si tienes planes para ir a España estas vacaciones o ya estás allí, toma nota de esto. Te doy algunas formas de seguir mejorando tu español cuando estés allí. ¡Aprovecha el momento!

 

Antes del viaje y por el camino

 

1. Reserva tus vuelos y tu estancia en español. ¿Buscas un hotel en Booking o un apartamento en Airbnb? ¡Hazlo en español! Si no entiendes algo, siempre puedes buscarlo en el diccionario y habrás aprendido algo nuevo.  

 

2. Planifica tu viaje en español. ¿Tú también haces una lista de lo que tienes que llevar en la maleta? ¿Por qué no hacerla en español? Estoy segura de que conoces casi todas las palabras y las que no, las puedes buscar. O escribe una pequeña agenda con todo lo que quieres hacer antes y durante el viaje. Aquí tienes un ejemplo:

 

Sábado 20 de julio: hacer el check-in de los vuelos (facturar maletas).

Domingo 21 de julio => hacer las maletas. Importante: ¡preparar bocadillos para el viaje!

Lunes 22 de julio => aterrizamos en Málaga. Alquiler de coche (reservado ya antes).

Martes 23 de julio => día de relax en el hotel. ¿Cena en el restaurante del puerto? ¡Reservar mesa para 4!

 

3. Llévate música en español. ¿Conoces Spotify? Esta App será tu mejor amiga si te gusta escuchar todo tipo de música. Encontrarás también mucha música española. Puedes crearte una lista de canciones favoritas y descargarlas antes del viaje. Así podrás escucharlas sin necesitar de una red wifi. 

Con canciones aprenderás a perfeccionar algunos sonidos, a mejorar la entonación y a entender mejor la cultura española y latinoamericana.

Aquí te dejo el enlace a mi lista de canciones en español. Para mejorar tu español escuchando canciones, debes tener acceso a los textos también. Así que, lo mejor sería escuchar un par de veces sin texto y cuando creas que entiendes bastante, buscar la letra* en internet. De esta forma, seguro que descubrirás palabras y estructuras que solo escuchando no podías reconocer. 

 

Adapta tu rutina a tu nueva lengua

 

4. ¿Vas a poner la alarma del despertador? ¡Nada de eso! Despiértate mejor con la radio española. Espero que no necesites el despertador durante tus vacaciones, pero si tienes que levantarte más temprano algún día, por ejemplo, para salir a hacer deporte, entonces usa la radio española. Esta es la mejor manera de comenzar un día divertido en España. Puedes escuchar música o alguno de los programas matutinos* que suelen ser muy divertidos.

 

5. Toma un buen desayuno y lee el periódico en español. Date un homenaje* con una buena tostada con aceite, tomate y jamón ibérico o tómate unos churros. Escoge un periódico en papel o en una pantalla. Lee los titulares, elige al menos un artículo y léelo entero. Probablemente, no lo entenderás todo, pero entenderás muchas frases y de qué se trata. Intenta sacar por el contexto el significado de las palabras que no conoces. ¿Te has llevado a España tu cuaderno* favorito? ¿Ese donde lo apuntas todo? Perfecto, escribe las palabras que no conocías, pero con su frase completa. Y, si no son demasiado complicadas, intenta usarlas en una de sus próximas conversaciones.

 

6. Cocina en español. ¿Te gusta cocinar y aprender cosas nuevas? Entonces, busca una receta española en español. Empieza con recetas sencillas, pero sabrosas. Esta es una manera fantástica de sumergirte en la cultura española. Toma nota de todos los ingredientes en tu cuaderno. Esto te lleva al siguiente punto …

 

7. Ve al mercado y haz tus compras allí. Ir al supermercado es demasiado fácil. Ahí solo tienes que elegir los productos y ponerlos en el carrito. Tampoco tienes que decir mucho en la caja. Sé valiente, deja tu zona de confort de vez en cuando. Coge tu lista de la compra en español y vete a la plaza de abastos*. Pide los ingredientes que necesitas. Y, si quieres ir un paso más allá, pide algunos consejos de cocina. Ellos estarán encantados de ayudarte.

 

8. Lee un libro en español. Disfruta de ese plato que has cocinado y luego relájate con un libro. Elige un libro muy interesante y no demasiado difícil. Una buena idea es elegir un libro que ya hayas leído en tu propio idioma. Seguro que reconoces muchos fragmentos y aprenderás nuevas estructuras y vocabulario más fácilmente. Lee un poco todos los días e intenta adivinar* el significado de algunas palabras por el contexto.

 

9. Mira algún programa de la televisión española. Y si puedes grabar el programa, mucho mejor. Si ves las noticias, estarás al día sobre la actualidad en España. Además, suelen hablar con una entonación y velocidad bastante correctas. Si prefieres ver algún programa de entrevistas, aprenderás nuevas expresiones coloquiales. Después, puedes jugar a ser el entrevistado y actuar imitando sus respuestas. Imita los sonidos, las pausas y la entonación. 

 

 

¡Pásalo bien!

 

10. Visita lugares y haz actividades junto a españoles. Por ejemplo, una actividad turística para conocer el lugar donde estás pasando unos días de vacaciones. Si haces esto en español, continuarás aprendiendo sin darte cuenta. Algunos ejemplos:

– Un recorrido por el casco antiguo* de la ciudad.

– Una clase de cocina en español,

– Una cata* de vinos con sabrosos vinos españoles.

– Alguna actividad deportiva en grupo: clases de windsurf o de vela, montar a caballo, buceo…

– Una ruta en vehículos todoterreno (4x4) por la montaña.

– Una tarde de senderismo* en las montañas.

 

El objetivo aquí es continuar aprendiendo español mientras disfrutas y conectas con españoles.

 

11. ¿Te apetecen unas tapas? Evita los sitios más turísticos. Descubre dónde le gusta comer a los españoles. Sigue a la gente local. Habla español con el camarero, pide más información sobre un plato que no conoces. Observe y escucha cómo hablan los españoles entre sí* y cómo se dirigen al camarero. Ya sabes: “Donde fueres, haz lo que vieres”*. 

 

12. Ve al cine. ¿También te gustan las películas? Si es posible, elige una película española. Casi todas las películas extranjeras en España están dobladas* al español. Puede que te sorprenda un poco escuchar a Robert de Niro, Al Pacino o Nicole Kidman hablando en español … ¡y con diferentes voces! Pero, aún así, las películas dobladas también valen para seguir aprendiendo.

 

 

Habla con la gente local 

 

13. No seas demasiado independiente. Si necesitas algo, pregunta en español. Toda situación es buena para practicar. No importa si es solo una frase corta y una respuesta aún más corta. De esa manera obtienes más confianza. Te das cuenta de que te entienden y puedes comunicarte. ¡No tengas miedo!

Por ejemplo, en el taxi, en el autobús, en el mercado, en el bar de la esquina, en el chiringuito de la playa, en la peluquería, en la tienda o en el restaurante. ¡Hay infinitas posibilidades!

 

 14. Haz amigos españoles. Este es mi mejor consejo. No hay mejor manera de aprender un idioma que hacer nuevos amigos con los que puedas hablar mucho, planificar actividades, comer algo y simplemente disfrutar de la vida. Y ¿quién sabe? Tal vez surja* algo más que una simple amistad.

 

Todos estos consejos son excelentes para seguir mejorando tu español. Todo ayuda. Pero por mi propia experiencia, sé que la escucha activa (radio, televisión, canciones), sin duda, es una de las más importantes. Si puedes, elige un audio que tenga el texto, así no tendrás dudas sobre lo que se dice. Escucha, entiende todo lo que puedas y luego trata de imitar.

 

Por cierto, muchos de estos consejos los puedes incluso hacer desde casa. No hace falta que vayas a España. Así que no busques más excusas y sigue algunos de estos consejos desde hoy mismo.

 

Cuéntame cuál de ellos te ha gustado más y cuál practicas siempre que vas a España.

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*con el tiempo: después de un tiempo

* la letra de una canción: el texto

matutino/a: de por la mañana

* darse (o pegarse) un homenaje: hacer algo extraordinario para el disfrute personal.  Parecido a darse un premio a sí mismo.

* el cuaderno: libreta, librito.

* la plaza de abastos: mercado de abastos, mercado formado por puestos de venta de todo tipo de alimentos (carnes, pescados, mariscos, frutas, verduras…).

* adivinar: descubrir, encontrar.

* el casco antiguo: núcleo histórico y monumental de una ciudad.

* la cata de vinos: degustación de vinos.

* senderismo: deporte que consiste en caminar por la naturaleza.

* entre sí : entre ellos

* donde fueres haz lo que vieres: refrán español que recomienda adaptarse a las costumbres del país donde uno se encuentra por educación y para no provocar conflictos. El tiempo usado es el futuro de subjuntivo, que ya no se utiliza en el español moderno.

* películas dobladas: grabadas con otras voces en otro idioma. Por ejemplo, una película americana, donde los actores están doblados al español. 

* surja, del verbo surgir (3ª persona sing. presente subjuntivo): brotar, aparecer.

¿Por qué elegir Andalucía? II

¿Por qué elegir Andalucía? II

 

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Hoy sigo contándote por qué Andalucía enamora a quien la visita y también por qué es una opción estupenda para practicar tu español.

 

1.Historia y patrimonio cultural.

 

Andalucía siempre fue una puerta hacia el otro continente. Situada entre Europa y África, fue en diferentes momentos de la historia zona de paso para distintas civilizaciones, como romanos, fenicios, visigodos y musulmanes. Y los más listos* se quedaron muchísimo tiempo, claro.

 

Por eso, Andalucía también jugó un papel de máxima importancia en la historia de España. Y, más concretamente, Córdoba (Emirato de Córdoba, en la época de Al-Ándalus) y Granada (reino de Granada). Lo notarás si te fijas en algunos monumentos e iglesias. Muchos mezclan diferentes estilos, y son realmente impresionantes. 

 

En Andalucía hay varios lugares declarados patrimonio de la UNESCO y otros muchos que, sin ser reconocidos, te enamorarán de igual manera. Estos son los reconocidos por la UNESCO hasta el día de hoy:

  • La Alhambra, El Generalife y El Albaicín de Granada.
  • El centro histórico de Córdoba.
  • La Catedral, El Alcázar y El Archivo de Indias de Sevilla
  • El Conjunto Monumental Renacentista de Úbeda y Baeza (Jaén)
  • El Parque Nacional y Natural de Doñana
  • El Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera (Málaga)
  • La Ciudad Califal de Medina Azahara (Córdoba)
  • El Flamenco y la Dieta Mediterránea (patrimonio cultural inmaterial)

 

2.La vida en la calle.

 

Si te gusta viajar y conocer cómo vive la gente local, estoy segura de que te gustará Andalucía. 

 

Cuando viajo me encanta observar a la gente. Cómo se comportan en la calle, cómo hablan, gesticulan* y se ríen con otras personas, cómo pasean y con quién… Pero, supongo que esto le gusta a mucha gente, si no ¿por qué hay tantas terrazas de bares con las sillas colocadas para ver pasar a la gente? 

Está claro que nos gusta mirar a los demás. Nos encanta imaginar cómo son, solo con mirarlos.

 

Obsérvanos bien cuando estés en Andalucía, verás que somos bastante expresivos, tanto con la cara como con los brazos, a veces podemos hablar demasiado alto, pero parecemos simpáticos y, en general, lo somos. Nos encanta hablar, incluso con desconocidos, lo que a ti te vendrá muy bien para practicar tu español.

 

Desde otras regiones de España a veces nos siguen viendo como un estereotipo*: nos gusta mucho la fiesta, somos impuntuales*, ruidosos y un poco perezosos*. Pero ¿es así en realidad? Vamos a analizarlo desde mi experiencia.

 

3.Los andaluces.

 

Yo creo que hay de todo, como en todos sitios, pero hablando en general, sí que nos gusta mucho estar en la calle y salir con amigos. Probablemente pasamos más tiempo en la calle que gente de otros lugares con otros tipos de clima. Por ejemplo, cuando vivía en Sevilla y mis hijos eran aún pequeñitos, los fines de semana iba a comprar el pan a una tienda cercana y podía quedarme una o dos horas hablando con la gente que me iba encontrando. Algunos acababan tomando una cervecita* en el bar de al lado para seguir charlando. ¡Eso me encantaba! Esa espontaneidad es una de las cosas que echo de menos ahora.

 

Lo de ser impuntual ya no lo tengo yo tan claro, yo creo que nunca lo he sido. Pero seamos sinceros. Para mí ser puntual no es llegar 10 minutos antes de la cita. Como buena europea del sur, no llegaré antes (solo me ha pasado algunas veces), pero creo que se puede ser puntual llegando a la hora de la cita e incluso 5 minutos después. Para mí ser impuntual significa llegar 15 ó 30 minutos más tarde y sistemáticamente*. Así que no, no creo que esto sea típico andaluz. Gente impuntual hay en cualquier lugar.

 

Nuestro clima, tan soleado, también ayuda a que seamos más expresivos y hablemos con más ganas y más volumen. No es lo mismo estar en la calle a 0° con un paraguas y vestidos de gris y negro que salir con 30°C y tomarte algo en una terraza disfrutando de esa luz y los colores en todo su esplendor*. Prueba y ya me dirás si susurras* o hablas más alto.

 

El tema de la pereza andaluza es totalmente falso y te voy a decir por qué. Toda mi vida he estado rodeada de las personas más trabajadoras y siempre he pensado que mi familia era especial. Con los años, la experiencia y la distancia me he dado cuenta de que el andaluz (vuelvo a generalizar*) es muy trabajador por naturaleza*, ¿quizás por demostrar que los demás se equivocan? No lo sé. Cuando salen a buscar trabajo al extranjero suelen estar muy bien considerados por ser muy trabajadores y al mismo tiempo bastante alegres.  

 

A mí me parece que fuera de España (y a veces, fuera de Andalucía) hay un concepto equivocado de la siesta. Se suele confundir con pereza, cuando no tiene nada que ver. 

Los que hoy siguen echando su siesta a diario lo hacen por necesidad. Todo está relacionado con el horario de trabajo. ¿Sabes que en muchas empresas la pausa para el almuerzo es de 2 horas? 

La auténtica siesta, cuando se practica, es de unos 15-20 minutos. Este ratito sirve para descansar después de un abundante almuerzo y poder seguir con la segunda parte de la jornada laboral*. Los horarios laborales de muchas empresas privadas son a veces demasiado extensos y mucha gente sale muy tarde del trabajo.

 

La siesta se practicaba mucho más hace años. Ahora parece que cada vez hay más empresas con horarios europeos y es más complicado el descanso en mitad del día. Pero yo intento hacer una siestecita en fin de semana. Te aseguro que te renueva.

 

4.La lengua.

 

Para los enamorados de España y estudiantes de español como tú, Andalucía ofrece algo realmente especial. 

Claro que puedes ir a clases de español en casi cualquier ciudad de España: Madrid, Barcelona, Valencia… pero quizás Andalucía te pone más fácil absorber el idioma, la cultura y la forma de vida. En el sur disfrutamos de un ritmo de vida algo más tranquilo, menos estresante que en otras regiones y otras ciudades más grandes. Este ambiente es estupendo para aprender. Y lo notarás más aún en ciudades y pueblos más pequeños, donde todos hablan con todos y podrás mejorar tu español mientras conoces las costumbres locales.

 

Además, es el lugar ideal para combinar el aprendizaje del español con alguna otra actividad de tu interés: clases de cocina, de arte, de fotografía, de flamenco, de diferentes deportes (senderismo, (kite)surf, montar a caballo, buceo…).

 

Si te han dicho que en Andalucía hay acentos bastantes marcados, es verdad. Pero, también los hay en muchas otras regiones de España, como Cataluña, Galicia, País Vasco, Asturias, Cantabria, Madrid, Extremadura, Murcia, Canarias… 

 

Pero, ¿sabías que en Andalucía no hay un solo acento, sino diferentes hablas andaluzas? En Almería no se habla igual que en Málaga, ni en Córdoba igual que en Sevilla. Pero sí comparten algunos rasgos comunes en la pronunciación, como la aspiración o pérdida de la /-s/ a final de sílaba o final de palabra. Te pongo algunos ejemplos.

¡Qué asco!

Los pájaros están piando.

Ya son las ocho.

 

Como en casi todas las lenguas, el español que aprendes en clase y con un libro no es igual que el español que oirás en la calle durante tu estancia en España. Pero si lo haces bien, en lugar de ser una dificultad será una ventaja. Te lo digo por experiencia propia. 

 

Precisamente estas diferencias son las que me ayudaron a sentirme más como en casa cuando empecé a hablar neerlandés. Yo aprendí la base del neerlandés general, digamos el teórico, y luego fui adaptándolo a lo que iba aprendiendo en la calle, con amigos, en las tiendas… Son estas pequeñas cosas las que te ayudan a integrarte aún mejor.

Además, adaptar un poco tu lenguaje a la variedad local no será nunca un problema para entender el español de otras regiones. 

 

Tú decides. Pero si vas a vivir una temporada larga en una zona concreta de España, yo te recomiendo que escuches atentamente a la gente local y, si te quieres sentir como uno más, adaptes algunos sonidos que te puedan delatar* como estudiante de español. 

 

CONCLUSIÓN

 

Andalucía es un gran lugar para visitar como turista, pero absolutamente maravilloso para integrarte en un nuevo estilo de vida y disfrutar de la vida de otra manera.

 

Conoce lugares, prueba sus sabores, disfruta de los olores, admira su arte, mézclate con su gente y habla con ellos. Seguro que la experiencia te sorprende y te marca. 

 

Y si ya lo has hecho, ¡cuéntamelo todo! Me encantaría conocer tu experiencia personal en Andalucía.

 

Ya sabes, nadie te hablará en la calle como te habla tu profesor de español en clase. Si quieres vivir el español auténtico en primera persona, apúntate a la lista de espera para nuestro próximo viaje de inmersión en Andalucía y tendrás nuevas y fantásticas experiencias para contarle a tu familia y amigos. 

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* listo/a = inteligente, astuto, sagaz

* gesticular = hacer gestos

* estereotipo = cliché, tópico

* impuntual = alguien que llega siempre tarde.

* perezoso/a = vago/a, no trabajador/a.

* cervecita = en Sevilla y probablemente en otros lugares del sur, casi siempre se dice “cervecita” en lugar de “cerveza”.

* sistemáticamente = por costumbre, siempre.

* en todo su esplendor = en su apogeo, en su punto máximo.

* susurrar = hablar muy bajito

* generalizar = hablar en general

* por naturaleza = de nacimiento

* jornada laboral = día de trabajo

* delatar = descubrir 

¿Por qué elegir Andalucía?

¿Por qué elegir Andalucía?

 

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Lo que conoces de España te encanta. Desde aquella vez en que te enamoraste del lugar y decidiste volver lo antes posible… ¿Te acuerdas de aquel momento?

Siempre quieres conocer más. Porque sabes que cada región, cada pueblo tiene su encanto. Por eso, quiero hablarte de Andalucía. Creo que es una de las regiones más completas por todo lo que ofrece.

 

Por supuesto, también tiene cosas menos buenas. Por ejemplo, el alto nivel de desempleo, que es realmente tremendo. ¿Sabías que muchos andaluces han tenido que emigrar a otras regiones de España o al extranjero para poder ganarse la vida de manera digna? Eso es una pena, ¿verdad?

 

Andalucía tiene ocho provincias. Todas maravillosas y muy diferentes entre sí. Cada provincia tiene su toque distintivo. Yo soy de Sevilla y conozco mejor la Andalucía occidental (Córdoba, Sevilla, Cádiz y Huelva) y a sus gentes, pero también he vivido una temporada en Marbella y conozco bien Málaga y Granada, ambas fantásticas. Las provincias de Jaén y Almería me cogen un poco más lejos y las he visitado menos, pero sé que merecen mucho la pena. ¿Conoces alguna mejor que otras?

 

Me encanta hablarte de mi tierra y, más todavía si lo hago mientras te ayudo a conseguir tu objetivo: entender mejor el español hablado y hablar con más naturalidad. ¡Qué suerte tengo de poder combinar mis dos pasiones en mi trabajo!

 

Te quiero contar tantas cosas que he tenido que dividir el artículo en dos partes. En la segunda parte te contaré más cositas. Te hablaré de nuestro estilo de vida, de cómo somos los andaluces y por qué Andalucía puede ser el lugar perfecto para mejorar tu conversación en español. Así que, ¡no te lo pierdas!

 

Bueno, te cuento ya por qué sé que a ti Andalucía también te parecerá impresionante.

 

1.Es pura inspiración para tus sentidos.

 

Andalucía es luz. Son olores, colores y sabores. Cuando llegas, lo primero que notas es que huele diferente. El aroma a jazmín* y a azahar* paseando por el casco antiguo de alguna ciudad o el olor a dama de noche* en la terraza de un bar en una noche de verano.

 

Y ¿por qué crees tú que la Costa del Sol y la Costa de la Luz se llaman así? ¡Exacto!

La intensidad de nuestra luz es digna de las mejores fotos. Por cierto, si quieres ver mis fotos de Andalucía, sígueme en Instagram. Me encanta compartirlas contigo, inspirarte y enseñarte lo que puedes ver, hacer y disfrutar cuando estés allí.

 

No te olvides de los sabores. Visita alguna de las muchas bodegas y cata sorprendentes vinos y licores locales. Si eres de gin tonic, en Andalucía estás cerca del paraíso. Decide cada día si te apetece ir de tabernas y tomar tapas más tradicionales o si prefieres visitar algún gastrobar y probar platos más vanguardistas.

La variedad es enorme. Tienes que estar allí para verlo y creerlo.

 

2.Es tan variada. ¡Lo tiene todo!

 

¿Te gusta la playa? Puedes pasar un perfecto día de relax en una playa maravillosa de arena blanca. Tomar tu cóctel preferido en ese chiringuito* tan bien montado. Y luego degustar un almuerzo inolvidable acompañado de ese vino que tanto te gusta. ¿Qué te parece un pescado a la sal o un buen arroz* con una copa de vino blanco bien frío? ¡Ay, qué bueno!

 

Pero Andalucía no es solo playas, es mucho más. Puedes visitar algunas de las ciudades más bellas de España y de parte del extranjero: Sevilla, Córdoba, Granada, Cádiz, Málaga, Jaén… Impresionantes, cada una te dejará su huella. Callejea* por el casco antiguo, pasea por sus jardines, descubre sus miradores, huele sus flores, saborea su gastronomía, utiliza tus sentidos.

 

Cuando te canses del asfalto*, puedes hacer senderismo por rutas perdidas entre montañas y parques naturales únicos. Si no conoces nuestras sierras, ponte unos buenos zapatos, coge tu mochila y tu cámara de fotos y ponte en marcha. ¿Sabes que en invierno puedes incluso esquiar en Sierra Nevada en la provincia de Granada?

 

Descubrirás rutas maravillosas, una gastronomía muy diferente y pueblos con mucho encanto. Seguro que quieres pasar la noche en alguno, te lo garantizo. Quédate con esta imagen: calles estrechas, casas blancas, campos de olivos y mucho sol.

 

3.Es fuente de cultura y tradiciones.

 

Cuando algunos forasteros* piensan en Andalucía, piensan en flamenco y toros. Y sí, Andalucía es la cuna de grandes tradiciones. ¿Qué sería de Andalucía sin el flamenco? ¿Y qué sería del flamenco sin Andalucía? Son inseparables.

Pero esta es solo la imagen más tópica de la región. Andalucía es mucho más que eso.

 

Si te gusta el flamenco o si no lo llegas a entender bien, y quieres aprender más, no te quedes en la “puerta”. Pasa, entra, ¡disfrútalo desde dentro, en primera persona!. Te recomiendo absolutamente que entres en contacto con este arte tan profundo. ¿Por qué no te apuntas a un breve taller de flamenco? Seguro que te diviertes muchísimo mientras aprendes algunos movimientos. ¿O temes que te guste tanto que quieras más y más? ¡Es muy posible!

 

Las corridas de toros siguen siendo importantes en Andalucía. Pero ya en el siglo XXI creo que es hora de hacer borrón y cuenta nueva*. Ya hay mucha información. Todos sabemos lo que es arte y lo que no lo es. Lo que es amor a los animales y lo que es puro maltrato. Pero no me quiero meter más en el tema. Solo quiero decir que yo también adoro a los animales, como muchos andaluces. Esto no es, ni debería ser, incompatible.

 

La religiosidad está muy presente en Andalucía. Normalmente, siempre en tono alegre, excepto algunas veces en Semana Santa. La Semana Santa la puedes experimentar de muchas maneras diferentes en casi cualquier lugar de España. Pero, Sevilla y Málaga son probablemente las ciudades españolas donde se celebra de una manera más intensa.

¿Lo mejor de la Semana Santa? Que no tienes que ser católico/a para poder disfrutar de momentos muy especiales. Si no la conoces, será un verdadero descubrimiento.

 

Entre primavera y verano se celebran ferias en toda la comunidad. Son las fiestas del pueblo. Si crees que ya conoces bien una ciudad o pueblo de Andalucía, te propongo un reto. Vuelve al mismo lugar cuando celebren su feria. Verás ese lugar desde otro punto de vista, que te sorprenderá, seguro. Verás a sus habitantes disfrutando de la vida como más les gusta. Entre amigos y familiares, entre preciosos caballos y trajes de flamenca, entre vinos y fabulosas tapas.

 

4.Es gastronomía. ¡Qué rico!

 

Reconozco que es de las cosas que más echo de menos en la distancia. Ingredientes de máxima calidad a un precio inmejorable y cocinados de mil maneras. La gastronomía andaluza es sencilla y, al mismo tiempo, sabrosísima y muy variada.

 

Si sigues una dieta vegana o vegetariana, probablemente, tengas que buscar sitios especializados. Pero no te preocupes, porque cada vez hay más.

 

Andalucía es conocida por la agricultura, pero no solo comemos verduras. Nuestra dieta se caracteriza, sobre todo, por:

  • el excelente aceite de oliva (¿sabes que se exporta a todo el mundo, incluso a Italia?),
  • mucho y variadísimo pescado,
  • una chacina* de altísima calidad,
  • un marisco sabrosísimo y
  • hortalizas y frutas que se exportan a diario a muchísimos países.

 

Lo más importante es que la materia prima* es excelente. Y la podrás probar de la forma más tradicional (tenemos muchos platos de cuchara*) o con un toque más vanguardista. Si no puedes elegir, haz lo que hago yo. Un día vas de tapas por tabernas de toda la vida y otro día vas a algún gastrobar y pruebas platos con un giro más moderno. ¡Que aproveche!

 

CONCLUSIÓN

 

Podría escribir un libro, pero solo te resumo algunos puntos que te pueden interesar. En Andalucía disfrutarás al máximo con los cinco sentidos (o seis). Es un lugar ideal para desconectar de tu rutina. Te sentirás muy a gusto. Sus pueblos y sus gentes te invitan a vivir como ellos.

Sumérgete en su cultura y sus costumbres y vívelo desde dentro.

 

Tú decides cómo quieres vivir tu experiencia española. Puedes vivirla como el eterno turista o de manera más auténtica. Si eres más del segundo tipo, y además quieres mejorar tu capacidad de conversar en español, déjame que te acompañe en tu aventura. Apúntate a la lista de espera y recibirás antes que nadie toda la información del próximo programa de inmersión en Andalucía.

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*Jazmín, azahar y dama de noche son tres tipos de flores, típicos del sur. Desprenden aromas maravillosos.

*arroz: en Andalucía hablamos de “arroz con…”, más que “paella”.

callejear: pasear por las calles.

el asfalto: material con el que se hacen las carreteras.

forastero/a: alguien que no es de ese lugar, viene de fuera.

hacer borrón y cuenta nueva: terminar un asunto, acabar con algo y empezar de cero.

la chacina: embutidos hechos con carne de cerdo.

la materia prima: ingredientes utilizados en la elaboración de un producto.

platos de cuchara: potajes y guisos que se comen con cuchara (y no con tenedor).

3 FORMAS DE PRACTICAR QUE SÍ TE AYUDARÁN A MEJORAR TU ESPAÑOL

3 FORMAS DE PRACTICAR QUE SÍ TE AYUDARÁN A MEJORAR TU ESPAÑOL

 

(¡TAMBIÉN EN AUDIO SOLO PARA SUSCRIPTORES!)

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No, no tienes por qué tardar años en mejorar tus conversaciones en español. Aprovecha el tiempo, sé productivo/a. Si quieres hacerlo y te lo propones de verdad, lo conseguirás en poco tiempo. Es una cuestión de prioridades. Depende de la importancia que le des tú.

 

En mi artículo anterior te hablé de cambiar el chip. Te pedí que dejaras de tener miedo, que no siguieras memorizando sin ton ni son* y que no fueras demasiado duro/a contigo mismo/a.

 

Hoy te quiero contar la segunda parte de lo que llamo mi filosofía. Si ya has cambiado el chip, estarás listo para la práctica real y podrás hacer progresos de verdad.

 

Imagina que ha llegado ese momento para ti. Quieres hacer lo que sea para avanzar y no te importa cometer errores. De hecho, quieres aprender de ellos. ¡Ay, qué bien! Me emociono solo de pensarlo…

Sabes que memorizando no lo vas a conseguir y prefieres aprender sobre la marcha. Vivir el español y aprender de la experiencia.

Tienes claro lo que quieres conseguir en este momento. Sabes que eso de “habla por fin con fluidez” o “lleva tu español al siguiente nivel” son frases vacías. No significan nada. Vas a practicar para mejorar X, eso que te cuesta tanto y te impide avanzar.

 

Si esta es tu situación, ¡enhorabuena! Ya llevas la mitad del recorrido hecho.

 

Con estos tres consejos llegarás muy lejos. Tu conversación en español mejorará muchísimo.

 

Vale, pero ¿cuánto tiempo me llevará conseguirlo?

 

Eso depende de ti. De cuánto tiempo le dediques al día, de tu motivación para conseguirlo y de que primero des los pasos necesarios para entender qué necesitas TÚ en este momento.  Concéntrate en tus necesidades más inmediatas y llegarás antes a tu objetivo.

 

1. Aprende a escuchar de manera activa.

 

Si eres habitual de mi blog, ya sabes lo que pienso de la escucha. Por experiencia propia sé que la escucha activa y la comprensión oral son la base para poder expresarte bien.

 

Hay muchos gurús* políglotas que te animan a “simplemente empezar a hablar”.  Habla, habla, habla y todo saldrá bien. Hablar es fundamental, pero para hablar bien, para no parecer que hablas una mezcla entre tu propia lengua y el español, antes tenemos que escuchar e imitar. Escucha, olvida la entonación natural y los sonidos típicos de tu lengua e imita a los españoles.

 

Está muy bien escuchar música española de fondo y ver películas y series españolas con subtítulos en tu idioma, pero eso no te va a llevar a tu objetivo. Con esa misma música y esa serie puedes hacer muchas actividades que sí te ayudarán.

 

Si quieres disfrutar de una canción y un episodio de una serie, hazlo sin problema. Pero después, trabájalos un poco.

Es fundamental escuchar fragmentos muy breves y analizarlos. Cuando tengas elegido uno concreto, úsalo como un breve dictado. Escucha y escribe cada una de las palabras del fragmento, sin olvidar signos de puntuación y acentos.

 

Si después de muchas escuchas, solo consigues transcribir el 50% del fragmento habrás elegido uno demasiado difícil para tu nivel. Si consigues transcribir el 80% estará muy bien para ti y podrás aprender cosas nuevas de él.

Intenta sacar el significado de palabras que no conoces por el contexto y toma nota de ellas dentro de su frase. También puedes hacer un breve resumen del fragmento o frase con tus propias palabras.

 

Vuelve atrás y lee el texto de la canción o los subtítulos. SEÑALA las palabras que NO conseguiste entender. Vuelve a escucharlas y trata de descubrir cuál era el problema: el acento del hablante, la diferente entonación, la unión entre palabras, que no conocías esa palabra… Hay muchas razones posibles, toma nota de las tuyas y tenlas en cuenta cada vez que escuches español.

En otro artículo te hablaba de cómo sonar más natural y te proponía un breve ejercicio. Hazlo y cuéntame cómo te ha ido.

 

2. Mantén tu personalidad en español.

 

  • Escribe las 20 expresiones que más utilizas en tu lengua durante una conversación con tus amigos. ¿Usas otras cuando hablas con la amiga de tu madre? Escríbelas también.

Busca el mejor equivalente posible en español y úsalas de la misma manera. Practica en casa y siéntete cómodo/a usándolas.

 

Si crees que no usas muchas expresiones en tu lengua, aquí te doy algunas ideas.

Aquí tienes 50 expresiones que usamos los españoles muy a menudo. Léelas, escúchalas y decide con cuáles te quedas tú.

 

  • Cuando hablamos con alguien usamos también muletillas. Son palabras que nos ayudan a hacer pausas para pensar, ordenar lo que queremos decir o, simplemente, por costumbre.

¿Cuáles utilizas tú en tu idioma? Piénsalo, seguro que se te ocurren varias.

En este artículo te doy algunas opciones en español.

¿Con cuál te sientes más cómodo/a hablando español? Úsalas de vez en cuando.

Toma buena nota de este consejo. Es más importante de lo que crees. Si te empeñas* en seguir usando muletillas típicas de tu idioma cuando hablas español,  o expresiones traducidas literalmente, difícilmente podrás sonar muy natural.

 

3. Da el salto y habla.

 

 

¡Qué fácil es decirlo! Pero ¿cómo lo hago?

 

  • Imita primero lo que escuches.

Canta bien alto las canciones que más te gusten. Aquí tienes mi lista de canciones españolas de mi época:

O imita a los actores en una escena que puedas pausar.

O escucha las noticias, quita el volumen y repite la última frase.

Cuando te sientas más seguro/a mantén conversaciones muy cortas. Si estás en España: en tiendas, bares o preguntando por una dirección en la calle.

Si no estás en España, métete en algún chat online donde puedas conversar con españoles. Por ejemplo, Check HelloTalk.

 

Después, empieza a ensayar conversaciones más largas. Sí, ensayar. No siempre hay que ser espontáneo en esta vida. Cuando yo aprendía neerlandés y me invitaban a alguna fiesta, iba con algunas ideas claras. Sabía lo que contestar si me preguntaban de dónde era y qué hacía viviendo en su país. Esto me lleva al siguiente punto.

 

  • Aprende a contar tu propia historia.

Hace muchos años aprendí que para hacer nuevas amistades, o incluso solo para poder relacionarme con gente nueva de manera fácil, solo tenía que conseguir conectar con esa persona. Y la mejor manera de hacerlo era contando algo de ti en cada respuesta. Un SÍ o un NO no dan información. Explícate, da algo de ti e implica al otro en tus respuestas.

 

Si lo haces, tendrás muy pronto conversaciones más interesantes cuando estés en España. No contestes solo sí o no. Si alguien te pregunta si eres extranjero, cuéntale de dónde eres y por qué estás ahí. La conversación seguirá fluyendo. Esto es fundamental para tu confianza.

Si lo haces a menudo te encontrarás mucho más seguro/a cuando hables con españoles.

Por cierto, aquí te doy algunos consejos para conectar mejor con ellos.

 

  • Poco a poco, irás contando historias con más soltura. Ya no será la tuya, ahora te atreverás a contarle a otra persona de forma espontánea lo que le pasó a tu hermana el otro día, o la película que viste en el cine.

Aprende a contar historias y practica en casa.

 

Pídele a alguien en tu casa que te ayude a imaginar historias cortas dándote estos datos:

  • nombre masculino
  • adjetivo para un hombre
  • nombre femenino
  • adjetivo para una mujer
  • lugar (para la acción)

 

Ahora piensa tú en un problema o suceso, cómo iban vestidos, qué hacían, qué dijeron, cómo empezó todo y qué ocurrió después. Sé creativo y divertido, se aprende más si lo disfrutas, así que no te cortes*. Invéntate una minihistoria que sea divertida, cuando la tengas la puedes escribir e incluso compartir en tus redes sociales. Si te atreves a dar el paso, me encantará saberlo. Etiquétame por Facebook  o Instagram.

 

Un ejemplo muy breve para que te animes:

 

  • nombre masculino: Pedro
  • adjetivo para un hombre: tímido
  • nombre femenino: Juana
  • adjetivo para una mujer: divertida
  • lugar (para la acción): parque

 

Situación => Ambos están en el parque. Cada uno con sus hijos. Los niños juegan, Juana habla con otros padres y ríe sin parar. Pedro está sentado en un banco, observando.

Problema => Juana lleva la falda mal puesta, no se ha dado cuenta y se le ve la ropa interior. Pedro es incapaz de decírselo pero tampoco quiere dejarla así.

 

¿Cómo crees que solucionaría Pedro este problema? Imagínatelo y escribe cómo le contarías la situación a una amiga.

 

CONCLUSIÓN

 

  • Lee mi anterior artículo y cambia primero tu forma de pensar. Aprende cómo vas a avanzar mejor y más rápidamente.
  • Aprende a escuchar para poder hablar bien.
  • Descubre cómo ser tú misma/o en español. Adapta tu lengua, no tu forma de ser.
  • Por último, lánzate y habla. Primero frases cortas. Después atrévete a contar historias y anécdotas.

* sin ton ni son = sin más, sin motivo ni finalidad.

gurú = alguien que se considera autoridad intelectual

empeñarse = insistir mucho

cortarse = ponerse límites, dejar de hacer algo

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3 PASOS PARA CAMBIAR EL CHIP Y MEJORAR TU ESPAÑOL MÁS RÁPIDAMENTE

3 PASOS PARA CAMBIAR EL CHIP Y MEJORAR TU ESPAÑOL MÁS RÁPIDAMENTE

 

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Hace tiempo que quieres mejorar tu español, pero no sabes muy bien cómo hacerlo. No ves ninguna evolución. No sabes por qué, pero parece que no estás avanzando.

 

Conoces bastante bien la gramática de base y el vocabulario no parece ser tampoco el problema. Entonces, ¿por qué te cuesta tanto hablar? ¿Por qué no encuentras las palabras cuando quieres decir algo en español? ¿Por qué tienes que pensar tanto cuando hablas?

 

El problema no eres tú. Tú también lo puedes conseguir si te lo propones. Hoy te cuento los tres cambios que deberás hacer si quieres empezar a avanzar de verdad.

 

Cuidado. Cambiar nunca es fácil. Tenemos costumbres ya adquiridas de hace tiempo y nos cuesta convencernos de que hay otra manera mejor y más productiva de hacer las cosas.

 

Te aseguro que si cambias el chip* y trabajas en estos tres puntos verás un cambio en muy poco tiempo.

 

1. Cometer errores es necesario para seguir aprendiendo

 

Lo habrás oído mil veces. Y además es 100% verdad.

 

Cometer errores cuando hablas español no es malo. ¿Conoces a alguien con tu nivel de español que no cometa errores nunca? Si esa persona existe, eso significa que no se arriesga nada. Siempre dirá cosas parecidas utilizando las mismas estructuras y un vocabulario muy sencillo. Eso está bien, pero así no va a avanzar.

 

Si quieres mejorar tu español, debes arriesgar más y estar atenta/o. No sirve de nada cometer errores si no somos conscientes de ellos. Tus errores pueden ser muy útiles para aprender más, pero para eso necesitas:

 

  • hablar con gente que esté dispuesta y sepa corregirte
  • tomar nota de tus errores para no olvidarlos
  • mirar tus notas de vez en cuando

 

Hazlo de esta manera y en poco tiempo pensarás “pero ¿cómo podía yo cometer antes estos errores tan tontos?” Con el tiempo, te corregirás tú misma/o, porque sabrás cuáles son tus errores más típicos. Por ejemplo, cuando ves a alguien después de mucho tiempo y dices “¡me recuerdo de ti!” en lugar de “¡me acuerdo de ti!”. O cuando le hablas a alguien de usted y usas los verbos en forma de “tú”. Pues, tomas nota y así la próxima vez te corregirás a ti mismo.

 

 

2.Ponte metas alcanzables cada vez

 

¿Qué quieres conseguir ahora? ¿Lo tienes claro?

 

Está muy bien eso de decir quiero mejorar mi español o quiero hablar con fluidez. Pero esos son conceptos muy generales. Si te pones metas tan amplias, tan poco concretas, es posible que te canses antes de conseguir llegar a tu objetivo. Es fácil desmotivarse si no sabes muy bien qué hacer y cómo hacerlo en cada momento. Esto te puede causar frustración y pensarás que nunca vas a llegar a tu objetivo.

 

En cambio, si hoy decides mejorar o cambiar algo muy concreto… algo que te cuesta especialmente o que no practicas lo suficiente, puedes conseguir llegar a tu minimeta en muy poco tiempo y eso tiene un valor incalculable para tu motivación. Te dará un subidón* y nueva energía para seguir practicando y aprendiendo cosas nuevas.

 

Te pongo un ejemplo. El mes pasado hicimos un taller de escucha activa en grupo. El objetivo era aprender a escuchar un audio y sacar todo el provecho posible. Descubrimos nuevas expresiones coloquiales, pero pusimos especial atención a la comprensión de los audios y a la imitación de ciertos fragmentos. Fueron tres semanas intensas de escucha y correcciones. Te aseguro que algunas de las que participaron descubrieron por primera vez por qué no entienden a veces el español hablado y por qué no suenan tan naturales como podrían cuando hablan español. Tomar nota de esos pequeños errores las ayudará siempre. Eso es algo que no olvidarán.

 

Si, por ejemplo, te cuesta mucho utilizar el subjuntivo cuando hablas, deberías dedicar tu atención a este tema, como está haciendo ahora mi alumna Anna, que está siguiendo unas clases muy específicas para llegar antes a su objetivo.

 

O si te interesa mucho la vida en España, pero te parece muy difícil conversar con nativos, podrías intentar conectar con algunos por Internet o seguir algún programa de inmersión en España. Mi programa de inmersión tendrá lugar en Sevilla y serán 5 días maravillosos de descubrimiento cultural y lingüístico. Una práctica intensa del habla sin comparación posible.

 

 

3.Deja de memorizar y empieza a imitar

 

Ya sabes lo que opino de memorizar reglas, conjugaciones y listas de vocabulario sin ton ni son*. Seguramente, lo llevas haciendo desde que empezaste a aprender español. Así es como nos han enseñado a aprender en el colegio. Mucha teoría para luego poder ponerlo todo en práctica.

 

En los niveles de principiantes (A1-A2) aún tienes que entender cómo funciona la lengua que quieres aprender. Al principio, aprendes muchas palabras nuevas, cómo se conjugan los verbos, cómo se construyen las frases… Pero cuando tienes ya tu nivel (B1-B2), no tiene mucho sentido memorizar nada si lo que quieres es hablar mejor.

 

Piénsalo por un momento. En lugar de invertir tu tiempo en memorizar reglas que después te cuesta recordar durante una conversación, ¿no sería mejor darle la vuelta a la tortilla*? Practicar escuchando y conversando te llevará muuuucho más lejos que solo leyendo y memorizando.

 

Ahora bien, si tu objetivo es diferente, por ejemplo trabajar para una empresa española y poder escribir largos informes más o menos técnicos, entonces sí debes ponerte a leer textos para aprender el vocabulario correcto y los tiempos verbales.

 

Mi objetivo aquí es ayudarte a entender mejor el español hablado y a expresarte de forma más natural. Y para conseguirlo te recomiendo seguir la misma fórmula que yo seguí sin darme cuenta cuando aprendía neerlandés. Mi fórmula es:

 

Escucha + Entiende + Imita = Avanza

 

¿Qué debes escuchar? Debes buscar material para tu nivel, que no sea demasiado difícil pero que contenga nuevo vocabulario y expresiones. Y, por supuesto, que te sirva para tu objetivo. Puede ser un anuncio de la televisión, el parte del tiempo, un fragmento de una serie o película, un corto, una canción, una entrevista de la televisión, un documental… Busca algo que te interese de verdad y escucha atentamente. Si tienes el texto o puedes poner subtítulos para comprobar si lo has entendido bien, mucho mejor. Cuando lo hayas comprendido bien, escoge un fragmento e imita a la persona que habla. Di lo que dice y como lo dice. Copia la entonación, las pausas, la pronunciación. T-O-D-O. No te preocupes si necesitas hacerlo varias veces. Cuantas más veces lo repitas, más natural te saldrá al final. En otro de mis artículos profundizo más en este tema: 

Cómo sonar más natural en español sin memorizar infinitas listas de gramática

 

Esto es lo que practiqué cuando llegué a tener un nivel intermedio en neerlandés y es, sin duda, lo que más me ayudó a mejorar en poco tiempo.

 

No solo mejoré la pronunciación de algunas vocales supercomplicadas para cualquier español y la entonación, tan diferente, sino que también llegué a comprender mejor algunas estructuras gramaticales que me parecían imposibles porque no existen en mi lengua. Gracias a la escucha y la imitación conseguí hacerlas mías y empecé a utilizar también expresiones coloquiales para sonar más natural cuando hablaba con mis amigos.

 

¡Y funcionó! ¡Claro que funcionó!

 

Mis amigos estaban orgullosos de cómo había avanzado tanto en tan poco tiempo. Recuerdo con especial cariño el comentario que me hizo el padre de una amiga el día de su boda. Me dijo que él, siendo lingüista, no había conocido a nadie que hubiera asimilado tan bien un nuevo idioma. Me dijo que era fascinante porque no podía distinguir ningún acento. Eso significó muchísimo para mí. El esfuerzo había merecido la pena. Y hoy te cuento este secreto porque quiero ayudarte para que tú también lo consigas.

 

CONCLUSIÓN

 

=> Para mejorar tu español debes primero hacer algunos cambios de mentalidad.

 

=> Piensa que si no cometes errores no estarás arriesgando y tampoco avanzarás. Habla con personas que te puedan corregir, toma nota de los errores y repásalos de vez en cuando.

 

=> Ten claro qué quieres aprender hoy. Ponte metas muy concretas y a corto plazo. Las podrás conseguir más fácilmente y esto te ayudará a mantener tu motivación.

 

=> Un idioma no se aprende memorizando. No estudies como hacíamos en el cole. Lo que te ayudará mucho más es escuchar e imitar lo que oyes.

 

Bueno, ahora quiero saber de ti. Cuéntame en los comentarios si vas a seguir estos consejos y cuál podría ser tu objetivo alcanzable en este momento.

 

En mi próximo artículo te contaré las mejores formas de poner en práctica todo lo que vas aprendiendo.

¡ATENCIÓN!

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*Notas:

cambiar el chip = cambiar la forma de pensar.

un subidón = (del verbo subir) normalmente se refiere al estado de ánimo (una subida de adrenalina).

sin ton ni son = sin más, sin motivo ni finalidad.

darle la vuelta a la tortilla = cambiar una situación por completo, dar un giro de 180°.

Estas palabras te ayudarán a ser más natural cuando hablas español

Estas palabras te ayudarán a ser más natural cuando hablas español

Ya sé que te gusta ver series y películas en español. Como sabes, yo soy una adicta de Netflix, así que te entiendo perfectamente. Pero ¿ves también a veces programas de la televisión española? Por ejemplo, un programa de entrevistas, un concurso o un “reality”. Estos pueden ser algo más complicados porque es un lenguaje aún más natural. Ahí no hay ensayos. Es el lenguaje de la calle. Es lo más parecido a cómo hablan los españoles.

 

¿Alguna vez te has preguntado por qué es tan complicado entender lo que dicen en programas de ese tipo? Tienes un vocabulario bastante amplio. También conoces los fundamentos de la gramática española. Así que, ¿cuál es el problema? Déjame decirte que esto le ocurre a todos los que aprendemos un nuevo idioma. Llegamos a un punto en el que entendemos mucho y podemos comunicarnos de forma bastante efectiva, pero falta todavía mucho para hablar sin pensar.

 

No hay un solo motivo. No hay un secreto que te pueda contar para que después de leer este artículo llegues a la fluidez más absoluta. Pero hoy te quiero contar una cosa que te puede ser muy útil para entender mejor las entrevistas de la tele y las conversaciones más naturales entre nativos españoles. Algo que si tú lo practicas te va a ayudar a sonar mucho más natural.

 

Si te fijas bien, cuando escuchas cualquier conversación en español, siempre hay palabras que no reconoces a la primera. Esto es normal. Muchas de esas palabras son palabras de relleno. A veces no aportan nada a lo que decimos. Pero muchas veces las usamos para ayudarnos a comunicarnos.

 

Esto no es algo propio de la lengua española. Seguro que en tu lengua materna también utilizas este tipo de palabras. 

Para un momento y piensa cuáles utilizas tú más en tu lengua materna.

 Imagínate hablando con tu hermana, con tu amiga o tu compañera de trabajo.

 

Cuando estamos en plena conversación pueden surgir momentos de silencio por varias razones. Y estas palabras te ayudarán a rellenar esos “vacíos”.

 

Hoy te cuento cuáles son las palabras de relleno que más utilizamos en España. En español las llamamos “muletillas“. Muletilla procede de muleta, que es una especie de bastón con el que nos ayudamos para andar cuando no podemos hacerlo normalmente.

 

Las muletillas no suelen tener ningún significado específico, pero nos ayudan a seguir hablando o a aclarar lo que queremos decir. En muchos casos, nos ayudan a charlar de forma más seguida y, por tanto, natural. Nos dan tiempo para pensar y organizar nuestros pensamientos. A veces, esta es también una forma de pedir la opinión de la otra persona o de llamar su atención.

 

¡Pero cuidado! ¡No utilices muletillas con demasiada frecuencia! Si lo haces constantemente la conversación podría llegar a ser molesta, aburrida, y más difícil de seguir. Las personas que las usan casi en cada frase, generalmente, lo hacen porque no se saben expresar demasiado bien.

 

Solemos usar estas palabras inconscientemente. Sucede automáticamente. Aprende a usarlas de vez en cuando y sonarás menos forzada/o al hablar. Sonarás más “español/a” y menos “turista”.

 

Vamos a ver algunos ejemplos de muletillas españolas. Las más usadas.

 

Escucha el audio.

 

 

– Oye, ¿qué fue lo que pasó el otro día?

– Pues mira, resulta que Julia llegó un poco tarde y María pues se enfadó bastante, la verdad.

– Ya, pero bueno, eso tampoco es para tanto, vamos digo yo.

– Hombre, grave, no es, pero ya sabes el carácter que tiene María, ¿o no?

 

En esta breve conversación aparecen algunas. Pero, si escuchas esto sin saber nada de las muletillas, es probable que solo oigas ruido. Palabras que no significan nada para ti y que solo te hacen más difícil entender lo que se dice.  En cambio, si sabes de antemano que este tipo de palabras puede aparecer, si puedes identificarlas y entiendes lo que indican, todo será mucho más sencillo.

 

Hay diferentes tipos de muletillas. Aunque no pensemos por qué decimos esto o aquello en un momento determinado y cuál es nuestro propósito, sí podemos clasificarlas según su finalidad:

 

1. Atraer y mantener la atención de los demás.

 

Esto… ¿qué te iba a decir?…

Esto… ¿qué te iba a decir?…Ah, eso, que al final sí voy a la fiesta.

 

 

Mira, lo que tienes que hacer es salir más.

 

¿Verdad? / ¿no? / ¿o qué? Así también mostramos un poco de inseguridad y nos preguntamos cuál es la opinión de los demás.

La película ha estado bien, ¿verdad?

 

2. Para evitar interrupciones y poder seguir hablando.

 

Escucha / escúchame un momento

Escucha, te digo que no sé a qué hora tengo que irme.

Calla, calla

Calla, calla, ¿a qué no sabes a quién vi ayer en el bar?

 

 

3. Para ganar tiempo y organizar nuestros pensamientos.

 

Mmm…

Eh…

Esto…

Bueno…

Es decir / O sea / Vamos

Ese es el director de ventas, o sea, mi jefe.

 

Digamos…

Ese autor no me gusta nada, digamos que lo veo algo pedante.

 

De algún modo / Un poco

Y, de algún modo, ese fue el mejor momento del verano.

 

4. Para buscar la comprensión de la otra persona.

 

Ya me entiendes

¿Me explico?

¿Vale? Oirás esto regularmente en conversaciones entre jóvenes. En los peores casos, este es el final de casi todas las frases y ¡eso suena fatal!

Como aquel que dice

No es porque lo diga yo pero

Es un decir.

Digo yo..

Supongo que lo normal es que vayamos juntos, digo yo.

 

 

5. Para expresar sorpresa por algo de forma negativa.

 

Vaya tela

Vaya tela (con) el colegio de mis hijos…

 

 

6. Para expresar una opinión contraria y responder cuando se pida nuestra opinión.

 

Qué quieres que te diga…

Qué quieres que te diga, a mí ese pantalón me parece muy caro.

 

7. Para anunciar ideas o hechos sorprendentes.

 

Imagínate / Fíjate

Imagínate cómo estaría que lo ingresaron directamente en el hospital.

 

Como el que no quiere la cosa…

Y, como el que no quiere la cosa, le pedí su número de teléfono.

 

8. Para concluir una idea o decir adiós.

 

 Bueno/ bien/ ea/ pues nada

A veces algunas muletillas van juntas: Bueno, pues nada, te dejo ya que tengo que recoger a los niños.

 

 

 

Estas palabras de relleno pueden incluso ayudar a mostrar cómo somos, cómo pensamos. Esto se puede hacer voluntaria o involuntariamente. Por ejemplo, si alguien usa casi siempre la misma y muy a menudo, podemos pensar que ha llegado a ser un “tic lingüístico” para esa persona. Hay personas que al final de casi cada frase dicen “¿vale?” o “¿me entiendes?”, y eso, amiga/o mía/o, es insoportable.

 

Y ahora ha llegado el momento de que lo experimentes por ti misma/o. Te voy a mostrar un ejemplo de una entrevista en la televisión española. “El Hormiguero” es un conocido programa de televisión en Antena 3.  

En este fragmento, Pablo Motos, el presentador, entrevista a Luis Fonsi, un cantante de Puerto Rico, a quien conocerás por su superfamosa canción “Despacito”.

En la entrevista hablan de su nueva canción “Échame la culpa” que ya compartí contigo en Facebook. Si te lo perdiste, no pasa nada. Aquí te dejo el vídeo de la canción y el texto de la letra:  

 

VÍDEO y TRANSCRIPCIÓN 

 

Ahora que ya conoces mejor a Luis Fonsi, puedes ver la entrevista de la que te estaba hablando. Mira el video y trata de entender de qué están hablando.

 

 

Mira de nuevo y trata de encontrar muletillas.

Puedes ver y escuchar el fragmento tantas veces como quieras o necesites. Como la conversación es bastante amena y divertida podrás verla muchas veces sin aburrirte.

 

Bien (sí, yo también las uso), ¿qué te ha parecido? ¿Has encontrado algunas más? ¿Has entendido mucho? Entonces ya estás lista/o para escuchar de nuevo mientras lees la transcripción. Lee la Transcripción – Entrevista a Luis Fonsi aquí.

 

  • Anota lo que no has entendido bien y sigue practicando. Si es necesario, escucha de nuevo.
  • ¿Qué muletillas pudiste localizar? Y ¿cuáles no?

 

Conclusión

 

Cuantas menos palabras de relleno necesites para expresarse, mejor. Pero debes conocerlas. Te ayudarán a comprender mejor a los demás (incluso a conocerlos mejor), pero, en ocasiones, también te servirán para expresarte más fácilmente.

 

Si quieres sonar más espontánea/o cuando hablas español, esta es una buena manera. No dudes en usar algunas muletillas de vez en cuando. ¡Pero no demasiadas! No querrás llegar a ser una molestia para los demás, ¿vale? ¿verdad? ¿cierto? ¿entiendes? ………

Si te ha gustado este ejercicio de escucha con el vídeo, ven a nuestro grupo de Facebook HABLA ESPAÑOL COMO LOS ESPAÑOLES y encontrarás otros ejercicios del mismo tipo. Poco a poco conseguirás hablar de forma más natural en español.