¿De verdad hablamos los españoles tan rápido? Cuando hablas con alguien en España, siempre acabas pensando: “¿Pero qué les pasa? ¿Tienen prisa o algo así?” Vale, lo admito. A veces podemos hablar bastante rápido. Pero muchas otras veces no es para tanto, solo te lo parece.

 

El problema está en que cuando escuchas a alguien intentas captar TODAS las palabras que dice. Y si no entiendes bien una palabra o frase, piensas “¿qué acaba de decir?”. Y pierdes el hilo. Esa persona sigue hablando y, de repente, te das cuenta de que te has perdido el resto de la conversación. Pfff, ¡vaya! Y por eso, vuelves a pensar “¡madre mía, qué rápido hablan estos españoles!“.

 

“Bueno, entonces ¿qué tengo que hacer para entenderlos mejor?”

Intenta comprender la idea general de lo que se está diciendo. Y sigue escuchando. Incluso si hay algo que no has entendido. Al final, acabarás comprendiendo más y más rápido que si te concentras en cada palabra.

 

Cuantas más palabras y expresiones conoces, más entenderás, por supuesto. Pereo saber reconocer los sonidos del español hablado es fundamental.

Sí, los sonidos.

Probablemente aprendiste el alfabeto cuando fuiste a tu primera clase de español hace muuuuuucho tiempo. La típica clase sobre el alfabeto y cómo suena cada letra. Esta fue tu primera o segunda clase de español. Muy elemental. Pero ¿has vuelto a tener una clase sobre los sonidos? ¿Una clase exclusivamente sobre pronunciación? Probablemente no. La pronunciación correcta y/o natural del español no parece ser tan importante en la mayoría de las escuelas de español. La gramática y el vocabulario siguen siendo los verdaderos protagonistas de estas clases. ¿Estás de acuerdo conmigo?

 

1. Conocer y reconocer los sonidos españoles.

 

Te parecerá muy obvio y quizás incluso una pérdida de tiempo. “Ya conozco el alfabeto, ¿por qué debo prestarle tanta atención a los sonidos?” Pues porque suele haber pequeñas diferencias entre los sonidos cuando los decimos por separado y cuando los decimos en una palabra o en una oración.

 

Además, los sonidos de tu lengua materna no te abandonan. Les cuesta dejarte. Sabes que la V y B tienen el mismo sonido en español. Sin embargo, te cuesta mucho no distinguirlos. Te parece antinatural, es incómodo. Por lo tanto, si quieres decir “vamos”, dices [famos] en lugar de [bamos]. Y si dices “valencia”, parece que dices [falencia] en lugar de [balencia].

 

Intenta olvidar cómo se escriben los sonidos en tu lengua. Seguramente la V no suena como una B en tu idioma. Escucha bien los sonidos españoles. Deja que tu cerebro los analice, los reconozca y les dé la bienvenida. Ahora escucha de nuevo. E imítalos.


Y ahora toca practicar un poco …

 

Coge tu móvil y abre la aplicación grabadora. Si no tienes una, descárgate una cualquiera. Y grábate mientras lees de forma natural estas oraciones en voz alta:

 

Voy a vivir en Valencia todo el verano.

La verdad es que nunca ha visto una vaca besando a otra vaca.

 

¡Vaya, me ha salido una frase bastante tan rara! Bueno, no importa, es perfecta para practicar.

Escucha tu grabación. Léelas de nuevo, pero ahora concéntrate más en los sonidos correctos.

¿Hay alguna diferencia entre las 2 grabaciones? Si la diferencia es muy grande, tendrás que ganar confianza y creer más en tí mismo/a. Si hay poca diferencia y crees que los sonidos son correctos, ¡felicidades!

 

Aquí tienes mis grabaciones de audio.

Escucha, compara y corrige tus sonidos si es necesario.


Puedes hacer lo mismo con los sonidos más problemáticos del español, como / g /, / j /, / l /, / en /, / r /, / rr /, / s /, / ch /, / z /. Lee estas frases en alto y grábate. Después, escucha mis grabaciones.

Gané un premio tocando tangos con mi guitarra.

Esa jirafa coge cualquier hoja porque es gigante.

Ramón corta rosas rojas en el rosal.

Las zanahorias están baratas y las fresas caras.

Siempre sueño las mismas cosas, soy así.

Eres un cochino, te has manchado de chocolate ese chaleco tan chulo.

Me pongo los zapatos y voy zumbando a comprar zumo.

Yo me llamo Guillermo Mayorga.


2. Reconocer palabras dentro de un fragmento hablado.

 

¿Dónde empieza y dónde acaba una palabra concreta? Cuidado. Algunos sonidos pueden cambiar un poco por influencia de los sonidos “vecinos”. Si no me crees, compara el sonido /a/ de las palabras “árbol” y “Antonio”. La influencia de la /n/ es evidente.

¿Cómo dirías tú esta frase a velocidad normal?

Mañana por la mañana nos vamos al campo con el hijo de Antonio.

Grábate con tu móvil y escucha después mi grabación.

 

Si solo pudieras escuchar la frase y no verla escrita, podrías pensar que tiene menos palabras de las que hay en realidad. Cuando hablamos unimos las palabras. Esto no es algo particular del español, ocurre en todas las lenguas. Es natural y se puede llamar “economización del lenguaje”. Intentamos decir más con menos.

Cuando hablamos en español unimos la última consonante de una palabra con la primera vocal de la siguiente o con consonantes similares. Lo mismo ocurre entre la última vocal de una palabra y la primera de la siguiente.

 

Esta frase quedaría de esta forma:

[mañana por la mañana nos vamos͜ al campo con ͜el ͜hijo de͜Antonio].

“¡Madre mía! Pero cómo puedo pensar en todo esto cuando escucho una conversación o hablo con alguien?”

No es necesario. Es bueno que sepas por qué y cómo se unen las palabras al hablar. Pero lo importante aquí es la práctica. Escuchar y hablar en español. Reconocerás palabras sin pensar. Cuanto más utilices el español, mucho mejor. Así podrás diferenciar palabras e identificarlas más fácilmente.

3. La entonación.


¿Está preguntando, exclamando o simplemente afirmando algo? La entonación es fundamental para esto. A veces, podremos incluso saber si la persona que habla está contenta, nerviosa, enfadada, tiene miedo, etc. Y esto también nos ayudará a entender mejor el mensaje.


Por ejemplo, es muy diferente decir:

Maria viene a cenar esta noche.


afirmando, que:

¿Maria viene a cenar esta noche?


preguntando con un tono nervioso.

O:

He sacado un 7 en el examen de matemáticas.


con un tono triste. Podemos pensar que el hablante esperaba más de ese examen y está decepcionado.

¡He sacado un 7 en el examen de matemáticas!


Con un tono alegre y emoción. El hablante esperaba tener peor nota y está muy contento con el resultado.


Grábate mientras lees esas frases en voz alta. No tengas vergüenza. Saca el actor/la actriz que llevas dentro y sobreactúa un poco. Es divertido y notarás mejor la diferencia entre una frase y otra.


Y ahora, una buena noticia. El español hablado te ofrece una ventaja. En general, los españoles somos bastante expresivos cuando hablamos. Nos encanta ayudarnos de gestos para contar algo y expresamos mucho con la cara y las manos. A veces, incluso utilizamos los brazos y las piernas.  ¿Qué te parece? Esto también es muy útil a la hora de entendernos.

Echa un vistazo a mi artículo sobre los gestos en español.


El tono, la expresión, los gestos. Todo esto te ayudará a comprender el sentido general de lo que te dicen.

4. Variantes del español.



Seguro que ya lo sabes. En cada región de España, e incluso en cada provincia, puedes encontrar un acento algo distinto. Esto me encanta. Pero entiendo que puede ser una dificultad añadida para alguien que quiere aprender a hablar como nosotros.

Siempre puedes aprender a hablar con un acento más neutro. Pero también deberías conocer el acento de la región que sueles visitar más en España. No hace falta que hables con ese acento, pero es bueno saber cómo hablan para entender mejor a la gente que te rodea. Al final, ese acento será parte de tus experiencias en España, parte de tu yo español.


Dicen que el acento más neutro en España (si existe) se encuentra en Valladolid. Por ejemplo, el acento gallego (de Galicia) es enormemente diferente al acento andaluz (de Andalucía) y al madrileño (de Madrid). El acento catalán es también muy diferente del asturiano. El acento canario (de Islas Canarias) se parece más al andaluz y al acento cubano (Cuba) que al acento del norte de España.

Yo soy andaluza. Me encanta mi acento. Pero cuando hablo con alguien que no es del sur siempre intento neutralizarlo un poco. Es una cuestión de respeto. Ponérselo fácil a la otra persona para que te entienda sin ningún problema.


Aquí te doy mi versión más neutra primero y después mi versión más andaluza de las mismas frases.


Es que mañana no estoy aquí.
Anda vente, no seas así.


Por cierto, el español no es la única lengua con variantes. Te puedo asegurar que para una española como yo no fue nada fácil aprender a hablar flamenco (de Flandes). En flamenco hay muchos dialectos diferentes y esto dificulta el aprendizaje. Ahora distingo muy bien los dialectos. No los hablo, pero siento más próxima a mí la forma de hablar de Flandes oriental y occidental porque es donde vivo.


Conclusión:

 

Solo sabrás cómo suena realmente el español si empiezas a escuchar de forma activa.

La lengua existe para comunicarse.

No puedes aprender español solo sobre el papel. Sería como intentar aprender a cocinar probando los platos de un restaurante. Tienes que utilizar la lengua para comunicarte: escuchar, entender, hablar…

 

Puedes practicar por tu cuenta en casa con la radio, con canciones, con películas. Necesitarás mucho tiempo.

 

Pero si de verdad estás decidido/a a entender mejor el español hablado, tienes otra opción. En unos días, comienza el Taller de Escucha Activa “Libera a tu Yo Español”. Si quieres saber todo lo que vamos a hacer, apúntate ya a nuestra pequeña comunidad en Facebook: Habla español como los españoles. Aquí daré esta semana la información en exclusiva. Podrás formar parte de este taller diseñado para personas como tú, con nivel intermedio de español y que quieren entender mejor a los españoles y hablar con más naturalidad.