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Hace tiempo que quieres mejorar tu español, pero no sabes muy bien cómo hacerlo. No ves ninguna evolución. No sabes por qué, pero parece que no estás avanzando.

 

Conoces bastante bien la gramática de base y el vocabulario no parece ser tampoco el problema. Entonces, ¿por qué te cuesta tanto hablar? ¿Por qué no encuentras las palabras cuando quieres decir algo en español? ¿Por qué tienes que pensar tanto cuando hablas?

 

El problema no eres tú. Tú también lo puedes conseguir si te lo propones. Hoy te cuento los tres cambios que deberás hacer si quieres empezar a avanzar de verdad.

 

Cuidado. Cambiar nunca es fácil. Tenemos costumbres ya adquiridas de hace tiempo y nos cuesta convencernos de que hay otra manera mejor y más productiva de hacer las cosas.

 

Te aseguro que si cambias el chip* y trabajas en estos tres puntos verás un cambio en muy poco tiempo.

 

1. Cometer errores es necesario para seguir aprendiendo

 

Lo habrás oído mil veces. Y además es 100% verdad.

 

Cometer errores cuando hablas español no es malo. ¿Conoces a alguien con tu nivel de español que no cometa errores nunca? Si esa persona existe, eso significa que no se arriesga nada. Siempre dirá cosas parecidas utilizando las mismas estructuras y un vocabulario muy sencillo. Eso está bien, pero así no va a avanzar.

 

Si quieres mejorar tu español, debes arriesgar más y estar atenta/o. No sirve de nada cometer errores si no somos conscientes de ellos. Tus errores pueden ser muy útiles para aprender más, pero para eso necesitas:

 

  • hablar con gente que esté dispuesta y sepa corregirte
  • tomar nota de tus errores para no olvidarlos
  • mirar tus notas de vez en cuando

 

Hazlo de esta manera y en poco tiempo pensarás “pero ¿cómo podía yo cometer antes estos errores tan tontos?” Con el tiempo, te corregirás tú misma/o, porque sabrás cuáles son tus errores más típicos. Por ejemplo, cuando ves a alguien después de mucho tiempo y dices “¡me recuerdo de ti!” en lugar de “¡me acuerdo de ti!”. O cuando le hablas a alguien de usted y usas los verbos en forma de “tú”. Pues, tomas nota y así la próxima vez te corregirás a ti mismo.

 

 

2.Ponte metas alcanzables cada vez

 

¿Qué quieres conseguir ahora? ¿Lo tienes claro?

 

Está muy bien eso de decir quiero mejorar mi español o quiero hablar con fluidez. Pero esos son conceptos muy generales. Si te pones metas tan amplias, tan poco concretas, es posible que te canses antes de conseguir llegar a tu objetivo. Es fácil desmotivarse si no sabes muy bien qué hacer y cómo hacerlo en cada momento. Esto te puede causar frustración y pensarás que nunca vas a llegar a tu objetivo.

 

En cambio, si hoy decides mejorar o cambiar algo muy concreto… algo que te cuesta especialmente o que no practicas lo suficiente, puedes conseguir llegar a tu minimeta en muy poco tiempo y eso tiene un valor incalculable para tu motivación. Te dará un subidón* y nueva energía para seguir practicando y aprendiendo cosas nuevas.

 

Te pongo un ejemplo. El mes pasado hicimos un taller de escucha activa en grupo. El objetivo era aprender a escuchar un audio y sacar todo el provecho posible. Descubrimos nuevas expresiones coloquiales, pero pusimos especial atención a la comprensión de los audios y a la imitación de ciertos fragmentos. Fueron tres semanas intensas de escucha y correcciones. Te aseguro que algunas de las que participaron descubrieron por primera vez por qué no entienden a veces el español hablado y por qué no suenan tan naturales como podrían cuando hablan español. Tomar nota de esos pequeños errores las ayudará siempre. Eso es algo que no olvidarán.

 

Si, por ejemplo, te cuesta mucho utilizar el subjuntivo cuando hablas, deberías dedicar tu atención a este tema, como está haciendo ahora mi alumna Anna, que está siguiendo unas clases muy específicas para llegar antes a su objetivo.

 

O si te interesa mucho la vida en España, pero te parece muy difícil conversar con nativos, podrías intentar conectar con algunos por Internet o seguir algún programa de inmersión en España. Mi programa de inmersión tendrá lugar en Sevilla y serán 5 días maravillosos de descubrimiento cultural y lingüístico. Una práctica intensa del habla sin comparación posible.

 

 

3.Deja de memorizar y empieza a imitar

 

Ya sabes lo que opino de memorizar reglas, conjugaciones y listas de vocabulario sin ton ni son*. Seguramente, lo llevas haciendo desde que empezaste a aprender español. Así es como nos han enseñado a aprender en el colegio. Mucha teoría para luego poder ponerlo todo en práctica.

 

En los niveles de principiantes (A1-A2) aún tienes que entender cómo funciona la lengua que quieres aprender. Al principio, aprendes muchas palabras nuevas, cómo se conjugan los verbos, cómo se construyen las frases… Pero cuando tienes ya tu nivel (B1-B2), no tiene mucho sentido memorizar nada si lo que quieres es hablar mejor.

 

Piénsalo por un momento. En lugar de invertir tu tiempo en memorizar reglas que después te cuesta recordar durante una conversación, ¿no sería mejor darle la vuelta a la tortilla*? Practicar escuchando y conversando te llevará muuuucho más lejos que solo leyendo y memorizando.

 

Ahora bien, si tu objetivo es diferente, por ejemplo trabajar para una empresa española y poder escribir largos informes más o menos técnicos, entonces sí debes ponerte a leer textos para aprender el vocabulario correcto y los tiempos verbales.

 

Mi objetivo aquí es ayudarte a entender mejor el español hablado y a expresarte de forma más natural. Y para conseguirlo te recomiendo seguir la misma fórmula que yo seguí sin darme cuenta cuando aprendía neerlandés. Mi fórmula es:

 

Escucha + Entiende + Imita = Avanza

 

¿Qué debes escuchar? Debes buscar material para tu nivel, que no sea demasiado difícil pero que contenga nuevo vocabulario y expresiones. Y, por supuesto, que te sirva para tu objetivo. Puede ser un anuncio de la televisión, el parte del tiempo, un fragmento de una serie o película, un corto, una canción, una entrevista de la televisión, un documental… Busca algo que te interese de verdad y escucha atentamente. Si tienes el texto o puedes poner subtítulos para comprobar si lo has entendido bien, mucho mejor. Cuando lo hayas comprendido bien, escoge un fragmento e imita a la persona que habla. Di lo que dice y como lo dice. Copia la entonación, las pausas, la pronunciación. T-O-D-O. No te preocupes si necesitas hacerlo varias veces. Cuantas más veces lo repitas, más natural te saldrá al final. En otro de mis artículos profundizo más en este tema: 

Cómo sonar más natural en español sin memorizar infinitas listas de gramática

 

Esto es lo que practiqué cuando llegué a tener un nivel intermedio en neerlandés y es, sin duda, lo que más me ayudó a mejorar en poco tiempo.

 

No solo mejoré la pronunciación de algunas vocales supercomplicadas para cualquier español y la entonación, tan diferente, sino que también llegué a comprender mejor algunas estructuras gramaticales que me parecían imposibles porque no existen en mi lengua. Gracias a la escucha y la imitación conseguí hacerlas mías y empecé a utilizar también expresiones coloquiales para sonar más natural cuando hablaba con mis amigos.

 

¡Y funcionó! ¡Claro que funcionó!

 

Mis amigos estaban orgullosos de cómo había avanzado tanto en tan poco tiempo. Recuerdo con especial cariño el comentario que me hizo el padre de una amiga el día de su boda. Me dijo que él, siendo lingüista, no había conocido a nadie que hubiera asimilado tan bien un nuevo idioma. Me dijo que era fascinante porque no podía distinguir ningún acento. Eso significó muchísimo para mí. El esfuerzo había merecido la pena. Y hoy te cuento este secreto porque quiero ayudarte para que tú también lo consigas.

 

CONCLUSIÓN

 

=> Para mejorar tu español debes primero hacer algunos cambios de mentalidad.

 

=> Piensa que si no cometes errores no estarás arriesgando y tampoco avanzarás. Habla con personas que te puedan corregir, toma nota de los errores y repásalos de vez en cuando.

 

=> Ten claro qué quieres aprender hoy. Ponte metas muy concretas y a corto plazo. Las podrás conseguir más fácilmente y esto te ayudará a mantener tu motivación.

 

=> Un idioma no se aprende memorizando. No estudies como hacíamos en el cole. Lo que te ayudará mucho más es escuchar e imitar lo que oyes.

 

Bueno, ahora quiero saber de ti. Cuéntame en los comentarios si vas a seguir estos consejos y cuál podría ser tu objetivo alcanzable en este momento.

 

En mi próximo artículo te contaré las mejores formas de poner en práctica todo lo que vas aprendiendo.

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*Notas:

cambiar el chip = cambiar la forma de pensar.

un subidón = (del verbo subir) normalmente se refiere al estado de ánimo (una subida de adrenalina).

sin ton ni son = sin más, sin motivo ni finalidad.

darle la vuelta a la tortilla = cambiar una situación por completo, dar un giro de 180°.